Disfrutar de un buen chocolate con churros a domicilio en el centro de Madrid, es una de las costumbres más deliciosas que puede haber. No importa si es para un desayuno o para una merienda, la elección de este combinado mágico siempre es un acierto. 

Esta costumbre tan arraigada en nuestra tradición puede no ser tan placentera si cuando uno prueba esta deliciosa e incomparable combinación descubre que los churros que le han no son artesanales. Por eso hoy vamos a hablar de como diferenciar los churros artesanos de los industriales precocinados.

Para empezar, el primer síntoma se puede ver en el aspecto. El color dorado de un churro artesanal no tiene nada que ver con el color amarillo apagado de los churros industriales. Ese color dorado viene de los buenos ingredientes que se emplean en ellos.

Otra forma de reconocerlos es por la forma. Aquí sí que se ve la diferencia, los churros de una churrería artesana tendrá diversos tamaños y variaciones de forma. Sin embargo los que se pueden adquirir congelados en las tiendas son todos exactamente iguales.

Por último, y más importante, si uno toma un chocolate con churros a domicilio en el centro de Madrid, sabrá que estos son hechos artesanalmente por su sabor y textura. En cuanto uno muerda el primer churro ya no habrá nadie que le de gato por liebre.

Si te ha entrado el hambre después de leer este post, no esperes más y disfruta de unos churros artesanos de verdad en El Palacio del Churro.